Las manos se consideran la parte más móvil del cuerpo humano. Gracias al amplio rango de movimiento, es posible realizar incluso los trabajos más finos con las piezas más pequeñas. Por eso es importante mantener las manos sanas en todo momento. Hoy en día, muchas personas, incluidas las generaciones más jóvenes, se quejan de dolores en las articulaciones de los dedos. En algunos casos, se vuelve tan grave que la persona literalmente pierde la capacidad de realizar los movimientos habituales.
Información general
La mano humana se puede dividir en tres secciones independientes: muñeca, muñeca y dedos. El hueso metacarpiano está formado por ocho huesos diminutos, cada uno de ellos con una forma irregular. Todos están dispuestos en dos filas. El hueso metacarpiano está representado por cinco huesos largos, cada uno de los cuales contiene una base, un cuerpo y una cabeza. Las bases están conectadas a la muñeca y las cabezas forman articulaciones con las falanges. Estos últimos a su vez constan de tres falanges. La excepción en este caso es el pulgar. Sólo tiene dos falanges.

La mano humana se considera un instrumento extremadamente delgado y al mismo tiempo preciso. Los dedos en particular son los medios que permiten los movimientos coordinados. Sin ellos, una vida normal no es posible. Todos estos movimientos se deben a la movilidad de las articulaciones. Sin embargo, debido a la intensa actividad diaria en esta zona, existe un alto riesgo de que se produzcan quejas, daños mecánicos y lesiones completamente diferentes. El dolor en las articulaciones de los dedos suele ir acompañado de cambios patológicos similares. El tratamiento en este caso depende únicamente del factor que provocó el malestar.
Razones principales
Según los expertos, el dolor en las articulaciones de los dedos puede tener varias causas. A continuación enumeramos las infracciones más comunes:
- Artritis.
- Osteoartritis.
- Bursitis.
- Daños mecánicos y lesiones.
- Osteomielitis.
artritis
La artritis es una inflamación aguda o crónica de una articulación. Los daños aislados en los dedos son muy raros. Como regla general, el proceso patológico en estos pacientes también afecta a otras articulaciones. El dolor artrítico en la zona afectada se caracteriza por una intensidad pronunciada. Ocurren no sólo cuando los dedos se mueven, sino también cuando están en reposo. Además, en las zonas afectadas por la artritis se observa una hinchazón intensa y un cambio en el tono habitual de la piel.
- Artritis reumatoide. Se trata de una enfermedad del tejido conectivo de naturaleza alérgica infecciosa y de naturaleza predominantemente sistémica. Los desencadenantes de la aparición de esta enfermedad son resfriados severos, estrés frecuente e hipotermia. La artritis reumatoide comienza con dolor en la articulación del dedo índice. Las zonas afectadas se hinchan y los pacientes se quejan de fiebre, debilidad y escalofríos.
- Artritis psoriásica. Como regla general, este tipo de patología se desarrolla en pacientes que ya presentan manifestaciones psoriásicas en la piel. Se trata de zonas secas, escamosas y con un tinte rojizo. A medida que avanza la enfermedad, el dedo se vuelve morado y tiene forma de salchicha.
- Artritis gotosa. La gota es una enfermedad bastante común caracterizada por trastornos metabólicos, concretamente las purinas. Según los expertos, esta enfermedad puede desencadenarse por un aumento del nivel de ácido úrico y el posterior depósito de sus sales directamente en el tejido articular. Normalmente, un ataque de gota comienza con un malestar intenso en la articulación del dedo gordo del pie. Sin un tratamiento oportuno, la patología se propaga a otras articulaciones. Los ataques de gota ocurren con mayor frecuencia por la noche. Se caracterizan por aumento de temperatura en la zona afectada y dolor intenso. La enfermedad progresa muy rápidamente. Después de un tiempo, el paciente puede notar dolor en las articulaciones de los dedos de ambas manos. Normalmente, la duración de un brote típico es de entre dos y aproximadamente 14 días.

osteoartritis
Esta enfermedad surge de la destrucción secuencial del tejido cartilaginoso en la zona de la superficie articular. En esta patología, los síntomas dolorosos inicialmente aparecen solo después de una actividad física prolongada. A medida que avanza la enfermedad, el dolor aumenta en intensidad y puede presentarse incluso por la noche.
La osteoartritis de los dedos es un problema bastante común. Incluso las lesiones menores pueden desencadenar su desarrollo. A medida que avanza la enfermedad, los dedos pueden cambiar su forma habitual y doblarse hacia un lado.
Risartrosis. Cuando esta enfermedad se desarrolla, afecta la articulación de la base del pulgar, que también conecta el hueso de la muñeca con el hueso metacarpiano. Esta enfermedad se produce por sobrecarga en esta zona. El dolor en la articulación del pulgar y la deformación visual de los huesos son los síntomas más comunes de esta patología.

Bursitis
La inflamación de las llamadas cápsulas articulares de los dedos, que se acompaña de acumulación de líquido en su cavidad, se conoce como bursitis. Esta patología se caracteriza por dolor en la zona afectada, hinchazón y enrojecimiento. El síntoma principal de la bursitis es la formación de una hinchazón redonda en el área de la articulación, que tiene una consistencia blanda. Es fácil de determinar visualmente.
Si dura más, la bursitis suele volverse crónica. En tal situación, el proceso inflamatorio se acompaña del depósito de sales en la zona afectada. Todo esto suele provocar dolor en las articulaciones de los dedos.
Si la causa del problema es una lesión en la mano, al proceso inflamatorio a menudo se suma la microflora patológica. En este caso, estamos hablando del desarrollo de bursitis purulenta. Se acompaña de aumento de temperatura, dolores de cabeza y debilidad en todo el cuerpo.

Lesiones y daños mecánicos.
Un desplazamiento de huesos en las articulaciones se llama dislocación. Muy a menudo, los deportistas se enfrentan a este problema. Se acompaña de los siguientes síntomas: hinchazón intensa de la zona afectada, deformación de las articulaciones y dolor intenso.
La lesión más común es la dislocación del pulgar. Esta posición aislada lo expone a cualquier ataque si realiza un movimiento en falso. El pulgar se caracteriza por un poderoso aparato ligamentoso, pero se caracteriza por un cierto umbral de carga, cuando se excede, se produce un estiramiento. Todo esto conduce a un desplazamiento de las superficies articulares.
La causa más común de dislocación del pulgar es una caída desafortunada sobre la palma abierta. La presencia de este problema es muy fácil de determinar porque la zona afectada externamente aparece deformada. El dolor intenso en la articulación del pulgar puede interferir con las actividades normales, el trabajo y los deportes. La piel de esta parte suele adquirir una tonalidad rojiza.
Osteomielitis
Un proceso purulento que afecta las articulaciones y los tejidos blandos adyacentes se llama osteomielitis. Esta patología surge debido a la penetración de bacterias en el cuerpo, que producen pus constantemente.

La osteomielitis aguda suele comenzar con un aumento de la temperatura de hasta 40 grados. La condición del paciente se deteriora muy rápidamente, debido a una intoxicación grave del cuerpo. Además, el paciente puede experimentar los siguientes síntomas: dolor en las articulaciones de los dedos, escalofríos, pérdida del conocimiento, vómitos.
En los primeros dos días, el dolor en las manos aumenta gradualmente. Por lo general, no son posibles los movimientos activos de los dedos. La patología progresa rápidamente, lo que se manifiesta por la aparición de edema en los músculos de la mano e incluso en el antebrazo. La piel de la zona afectada se vuelve morada.
Diagnóstico
Consulta oportuna con un especialista, diagnóstico y tratamiento competente: todos estos factores permiten detectar la enfermedad y prevenir su progresión y el desarrollo de complicaciones graves. No se debe ignorar el dolor en las articulaciones de los dedos, ya que incluso una patología menor puede provocar una pérdida total del movimiento y discapacidad del paciente. Para identificar el problema, es posible que se requieran los siguientes pasos de diagnóstico:
- Radiografía de la mano.
- Análisis de sangre (clínicos/bioquímicos) y orina.
- Determinación de la cantidad de purinas.

¿Cómo se debe tratar el dolor en las articulaciones de los dedos?
Independientemente de la verdadera causa de la patología, la terapia debe ser integral y resolver tres problemas a la vez: el tratamiento de la enfermedad subyacente, la restauración de la función primaria de la mano y el alivio del dolor.
Por supuesto, la lucha contra una determinada enfermedad depende de su naturaleza. En casos individuales, el médico prescribe el tratamiento adecuado. Sin embargo, el alivio de las molestias en las manos y su desarrollo funcional siguen reglas generales.
Para aliviar los síntomas, la medicina moderna ofrece una variedad de medicamentos. Los fármacos antiinflamatorios no esteroides que se prescriben con mayor frecuencia.
Para eliminar el dolor debido a enfermedades autoinmunes (por ejemplo, artritis reumatoide), se utilizan hormonas glucocorticosteroides. Tienen un excelente efecto antiinflamatorio y aportan el alivio deseado con relativa rapidez.

Los ungüentos especiales con componentes anestésicos pueden aumentar ligeramente el efecto de los medicamentos.
Conclusión
En conclusión, cabe señalar que no se deben descuidar los dolores en las articulaciones de los dedos. Los métodos de tratamiento que ofrece la medicina moderna son en su mayoría eficaces para combatir este problema. Lo principal es consultar inmediatamente a un médico y someterse al examen de diagnóstico necesario. ¡Sé saludable!
























